On the road: Valladolid, poemas, pinchos y señorío

Quizás os estábais preguntando dónde nos habíamos metido estas semanas en que no hemos publicado nadita por el blog. O quizá no. Pero el caso es que hemos estado un poquito liadillas con tanta boda, preparativos de la nueva temporada… Y, en realidad, hemos echado tanto de menos el blog como queremos pensar que alguno de vosotros. O quizá no, who knows.

En fin, al lío. Como sabéis, el Muy Muy Tour 2015 empieza a dar sus primeros pasos (o kilómetros, también queríamos decir), y hace unos días, Loli&Félix nos llevaron a visitar una nueva ciudad: Valladolid.

Como siempre, llegamos a nuestro hotel modestoperobien, el Hotel Catedral, que por el nombre os podréis imaginar por dónde estaba. Todo estupendo. Hasta me aparcaron el coche, y yo (obvio) dando palmas con las orejas.

Rápidamente nos echamos a la calle a ver qué se cocía ese viernes de mayo por la ciudad. Bastante ambientillo y mucha gente tomando cervecitas en todas las terrazas y bares. Eso sí, hacía un fresquete bueno ya a eso de las 9 de la noche. Qué queremos, es Castilla la Vieja, y es lo más parecido a Invernalia que tenemos en España.

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Primera parada en la Plaza Mayor. Grande como ella sola. A mí me recordó un poco a la de Madrid, la verdad. De todas las que he visto, quizás es la que más me ha recordado.

El frío empezó a apoderarse de nosotras, así que buscamos refugio. Dos refugios en concreto. Primero, paramos en el bar Pispás a tomar una cañita y picar algo. Ojo, que a mí las patatas bravas ni fú ni fá, de nunca; pero cuidadito con las de este sitio, que son adictivas.

El segundo bar al que fuimos fue La Chula. Estupenda la miniburguer de atún rojo.

El sábado cogimos fuerzas para la boda desayunando en El Minuto, un café donde puedes imaginarte a un escritor allí sentado hablando de sus obras al más puro estilo Café Gijón de Madrid. Más pequeñito, eso sí, pero con muchísimo encanto. Típico sitio al que tiene que estar estupendo ir solo a leer el periódico y tomarte un café bien rico.

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Después de la boda, aunque ya con poquitas fuerzas, volvimos a la Plaza Mayor a tomar un pinchito. Elegimos La Cantina, donde probamos una milhoja de calabacín que estaba de muerte.

El domingo (el día de las elecciones, por cierto), aprovechamos la mañana para dar un buen paseo por el Campo Grande, el parque principal de Valladolid. Nos encantó lo frondoso que es y lo bien cuidado que lo tienen. Después, y tirando del solazo que hacía, fuimos a tomar una cervecita en una terraza de la Plaza Mayor (otra vez, sí).

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Y de ahí, a nuestro gran descubrimiento gastronómico en la ciudad del Pisuerga: El Bar Jero. Gracias, gracias a Carla Bonnet por la recomendación; no podías estar más en lo cierto con lo que nos dijiste sobre este sitio. Os cuento. Si vais por la calle del Correo, lo más probable es que no reparéis en este sitio, aunque ponga de forma bastante discreta en la fachada “cocina en miniatura”. Pero, sin duda, es una visita obligada. Aparentemente, de estética, es un bar normal; pero está abarrotado de gente, y si está abarrotado, creedme, es por algo. Lo pichos que tienen son, como decirlo… Inolvidables.

Hacen verdaderas maravillas con la cecina, con los pinchos que incluyen productos típicos de la zona como la morcilla, membrillo… No tengo palabras para describiros lo ricos que están y la atención tan buena que dan sus camareos a pesar de la cantidad de gente que había en el bar. Tenéis que ir, y ya está.

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Y así, con el maravilloso recuerdo de la boda de Loli&Felix, de la Plaza Mayor, del Campo Grande y de los pinchos, dejamos Valladolid para cumplir nuestro deber como ciudadanas y acudir al colegio electoral a votar.

Para los que vivís en Madrid: Valladolid solo está a 2 horitas de aquí y es una escapada maja de fin de semana. Ahí lo dejamos. Volveréis cantando poemas sobre sus pinchos y tal vez volváis con un Don Juan o Doña Inés a la capital del reino. Recordad que Valladolid es conocida por su señorío y su perfecta pronunciación del castellano. No os olvidéis de traeros vuestras mejores maneras.

¡Abrazos!

almu.

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